Como un escritor "definitivo" (quiero decir que me he determinado serlo desde hace muchos años ya) tengo varios blogs que he alimentado a lo largo de todos estos años. Hoy quiero recomendarles que vayan a leer el último que estoy cargando con palabras de distintos objetivos (ya ensayo, ya poesía, ya narrativa). Me encantaría que leyeran lo que escribo para mis lectores.
https://rodrerich.substack.com
Alguien (con esto de los nick names uno ya no sabe si es hombre o mujer a quien lee) me respondió a un pequeño mensaje que escribí en Threads sobre una rápida clasificación de las formas poéticas (poema en verso, poema en prosa, prosa poética y poesía prosaica). Todo ello inició cuando leí un "poema" de otro usario y me di cuenta de la confusión de tal usario al creer que por la simple y sencilla razón de partir en renglones un texto ya se está haciendo poesía.
Total que me ha pedido que les explique las diferencias entre esas cuatro formas de manera "analítica". Yo no sé a qué se refieren con eso de esa palabra, pero les voy a responder como yo puedo y con lo que sé. Soy un escritor que ama su lenguaje y se decanta mucho sobre el ensayo, así que no tendré problema en responder.
Hay que admitir que hay historias que no podremos escribir nunca. Diversas circunstancias nos impiden terminar o hasta iniciar algunas historias que tenemos en mente. Es duro aceptar eso cuando sabemos que tenemos una buena idea y no poder desarrollarla...
Pero hay ideas tan fuertes que buscan hacerse presentes de una u otra manera, manera que, a veces, no corresponde al formato original que teniamos en mente. Para mi caso, he de decirles, está el recordar de manera social lo mágico que fue México entero en los años 70 y 80, tiempos de mi infancia y adolescencia en Zapotlán, el Grande. En esos tiempos había en la radio un anuncio de un restaurante que despertó toda esta idea: "La aldea bruja", título que me parece acertadísimo para mostrar lo maravilloso de esos tiempos. Pero no atino.
Comenzaré este mi primer post en Writen contándoles que me hice poeta y escritor a lo largo de los años. En la secundaria los amoríos primerizos me iban llevando para allá, a la poesía y la escritura. Luego vendría el taller en el bachillerato, taller de literatura que dirigía Salvador Encarnación y donde conocería a la primera poeta viva y verdaderamente cercana: Alejandrina Torres. Ella me acercaría a quien terminaría por darle forma al poeta que soy ahora: Víctor Manuel Pazarín.
Y aquí es donde me gustaría extenderme un poco. Con Víctor nos conocimos en Ciudad Guzmán, pero fue en Guadalajara donde hicimos verdaderamente el trabajo de escritores en toda la extensión de la palabra. Allá Víctor tuvo la brillante idea de que nos fuéramos a vivir juntos varios amigos y ahí comenzó todo.